Hoy he encontrado un libro de Camilo José Cela, hacía un par de años que lo había leído se llama: Mrs. Caldwell habla con su Hijo, razones más que obvias me hacen identificarme muchos de los pasajes de esta obra. En la obra el hijo se llama Eliacim, al mío yo le digo Chuky, pero creo, si no molesta a nadie, que de ahora en adelante le llamaré Chucky y también Eliacim, ya que se le parece mucho. Hagamos de cuenta que mi hijo se llama así.
El párrafo que sigue a continuación me llega especialmente HOY. ¿Por qué? Por muchas razones una de ellas es que No Consigo Desentenderme....

Son tantas y tantas, hijo mío, las cosas de las que no consigo desentenderme, que a veces, entre amargas lágrimas, me cambiaría gustosa por cualquier objeto que fuera capaz de sentirse desligado, desentendido, de todas estas cosas de las que yo, Eliacim, ¡qué maldición! , no consigo saberme ajena.
No consigo desentenderme, hijo mío, del tiempo que pasa, de la lluvia que cae, del té que bebo, del hombre con el que me cruzo por la calle, del perro aterido de frío que araña la puerta de casa, de tu memoria. Y lo que yo quisiera, hijo mío, te lo podría jurar, era no tener tantas y tantas cosas atenazándome, tantas y tantas cosas recordándome, a cada instante, que no consigo desentenderme de ellas y vivir libre.
Las cosas, Eliacim, demostrarían más nobles sentimientos borrándose para siempre, como una lágrima que cae al mar.